dimecres, 6 de novembre de 2013

Drink drank drunk

El alcohol produce en nuestros sentidos una vibración
que nos permite distorsionar nuestra percepción de la 
realidad y emprender de ella una nueva lectura.
Aquello que debía ser recibido como una totalidad
llega a nosotros descompuesto y podemos así tomar
nota de sus elementos y establecer entre ellos un nuevo
orden de prioridades. Al beber cambiamos sencillamente
de lente y recibimos del mundo una imagen que tiene en
todo la ventaja de ser distinta de la natural. En este
sentido la embriaguez es un método de conocimiento.
La embriaguez moderada, es decir, aquella que nos
aleja de nosotros mismos sin abandonarnos, no la 
borrachera, en la cual nuestra conciencia le dice
adiós a nuestro comportamiento.

Julio Ramón Ribeyro, Prosas apátridas.
Editorial Seix Barral, 2007.


Marc Vicens, 2013.