dijous, 14 de novembre de 2013

Óssos

Al contrario de lo que se repite de la manera más tonta, es falso que
"ambos sexos podrán reproducirse por separado". De momento la mujer
sigue siendo, como subraya acertadamente Le Figaro, "insoslayable".
Por el contrario, es cierto que el hombre ya casi no sirve para nada 
(lo humillante de esta historia, por otra parte, es la sustitución del
espermatozoide por una "leve descarga eléctrica"; eso nos deja por los suelos).
En el fondo, ¿para qué sirven los hombres? Uno puede imaginar que en otras 
épocas, cuando había muchos osos, la virilidad desempeñara un papel específico
e irremplazable, ahora, cabe la duda.


Michel Houellebecq, Intervenciones.
Traducció: Encarna Castejón.
Editorial Anagrama, 2011.

Marc Vicens, 2011. Tinta xinesa sobre paper.