dilluns, 9 de desembre de 2013

Smart

Hace unos años las farolas empezaron
a incorporar protuberancias en forma de 
sensores de calidad del aire, temperatura,
ruido e iluminación; cámaras de reconocimiento
termal; wifi; centros de distribución de anuncios
personalizados vía móvil y control de los flujos
de paso. Muchas de estas farolas están hoy 
apagadas. En las que funcionan, la única
mejora que perdura es el ahorro energético
por la utilización del led. El resto de prestaciones
nunca logró imponerse, pero ahí siguen.

Gemma Galdon, Smart City 2013.
El País, 7-12-2013.
Marc Vicens, 2013.