dijous, 9 de gener de 2014

Admirar

Hay admiraciones puras y admiraciones envidiosas.
La admiración pura es la que nos despierta aquello
que está más allá de nuestras capacidades o de 
nuestras ambiciones. La admiración envidiosa es la que
lleva dentro como una pepita un poco amarga la pena
de no saber hacer aquello que se admira.

Antonio Muñoz Molina, La fraternidad de los cuadernos.
El País, Babelia, 4-1-2014.

Marc Vicens, 2014.