dilluns, 24 de març de 2014

Sense comentaris

Uno escribe dos o tres libros y luego se pasa la vida
respondiendo a preguntas y dando explicaciones sobre
estos libros. Lo que prueba que a la gente le interesa 
tanto o más las opiniones del autor sobre sus libros que
sus propios libros. Y en gran parte a causa de ello no
escribe nuevos libros o sólo libros sobre sus libros.
Para contrarrestar este peligro, tener presente que
una buena obra no tiene explicación, una mala obra
no tiene excusa y una obra mediocre, carece de todo
interés. En consecuencia, los comentarios sobran.

Julio Ramón Ribeyro, Prosas apátridas.
Editorial Seix Barral, 2007.

Marc Vicens, 2014.