dimarts, 9 de setembre de 2014

Expressar

Porque los ojos, los ojos propiamente dichos, no tienen expressión,
ni siquiera cuando han sido arrancados, son dos canicas que están
allí inertes, los párpados, las pestañas, y también las cejas, son los
que se encargan de las diversas eloquencias y retóricas visuales,
pero la fama la tienen los ojos.


José Saramago, Ensayo sobre la ceguera.
Traducció, Basilio Losada.
Editorial Santillana, 2013.


Marc Vicens, 2014.