dilluns, 15 de setembre de 2014

Pa

–Tienes el pan ahí, sobre el mantel –dice Johnny mirando el aire–.
Es una cosa sólida, no se puede negar, con un color bellísimo,
un perfume. Algo que no soy yo, algo distinto, fuera de mí.
Pero si lo toco, si estiro los dedos y lo agarro, entonces hay algo
que cambia, ¿no te parece? El pan está fuera de mí, pero lo toco
con los dedos, lo siento, siento que eso es el mundo, pero si yo
puedo tocarlo y sentirlo, entonces no se puede decir realmente que
sea otra cosa, o ¿tú crees que se puede decir?


Julio Cortázar, El perseguidor.
Los relatos, 3. Alianza Editorial, 1985.

Marc Vicens, 2014.