dijous, 30 d’octubre de 2014

Perdre el temps

Cuando por la noche se desnude habitúese a hacerlo con gestos sobrios 
y precisos. No eche las prendas sobre una silla de cualquier manera,
hágalo ordenadamente. Esto es un ejemplo, proceda de la misma forma
al vestirse. Piense en lo que hace y no efectúe ningún gesto inútil o superfluo;
haga lo mismo en el lavado. En pocos minutos, economizando gestos,
puede ducharse, afeitarse, limpiarse los dientes, peinarse y vestirse.
Cada día procure eliminar unos segundos del tiempo empleado en la
víspera y se dará cuenta con estupefacción del tiempo que perdía antes.


Marcel RouetEl arte de relajarse.
Editorial Alas, 1994.

Marc Vicens, 2014.