dijous, 18 de juny de 2015

Dos nits seguides

(...) en tan sólo un par de días se establecen rutinas, se tiende
a la repetición, incluso a que cada uno tome siempre el mismo
asiento en el mismo sitio, en la misma butaca si se juega al
ajedrez o a las cartas, en el mismo lado del sofá si se mira
una pantalla, como también insisten en el de la cama quienes
duermen juntos dos noches seguidas, con eso basta para
adjudicarse una plaza.


Javier Marías, Así empieza lo malo.
Alfaguara, 2014.

Marc Vicens, 2015.