dilluns, 19 d’octubre de 2015

Defensa-atac

Porque, los que gobiernan y deben oprimir para gobernar,
están condenados a actuar razonablemente. Mas si, llevados
por la pasión u obligados per el adversario, pasan los límites
de los actos razonables, empiezan a correr por un camino
resbaladizo, fijando así el comienzo de su caída. En tanto,
los oprimidos y los explotados se sirven con la misma facilidad
de su genio y de su locura, que son las dos únicas clases de
armas que están en condiciones de utilizar en la lucha incesante,
ya solapada, ya abierta, que mantienen contra el opresor.

Ivo Andric, Un puente sobre el Drina.
Traducció: Luis del Castillo Aragón
Ediciones Orbis, 1983.