dimarts, 10 de maig de 2011

Cendrer

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Costumbre de tirar mis colillas por el balcón, en pleno 
Place Falguière, cuando estoy apoyado en la baranda
y no hay nadie en la vereda. Por eso me irrita ver a alguien
parado allí cuando voy a cumplir este gesto. “Qué diablos
hace ese tipo metido en mi cenicero?”, me pregunto.

Julio Ramón Ribeyro, Prosas apátridas.
Editorial Seix Barral, 2007.