dijous, 6 d’octubre de 2011

Energia

101.
Idea: en cada uno de nuestros actos hay un desperdicio
de energía, Consideremos un hecho tan simple y cotidiano
como el caminar. Para poner en movimiento nuestra masa
tenemos que emplear una fuerza superior a su peso, pues
de lo contrario quedaríamos inmóviles. De este modo, en
cada paso que damos hay un excedente energético que
queda sin uso y que constituye una dilapidación del esfuerzo
humano. Estudiar la forma de recuperar esta energía sobrante.
Por ejemplo, colocar en los zapatos de los caminantes
–que son miles de millones al día– pilas o acumuladores.
Y que los sabios se rompan luego la cabeza pensando
en la etapa siguiente del proceso.

Julio Ramón Ribeyro, Prosas apátridas.
Seix Barral, 2007.

Marc Vicens, 2011