dilluns, 8 de setembre de 2014

Conseqüències

También es cierto, si eso le sirve de consuelo, que si antes
de cada acción pudiésemos prever todas sus consecuencias,
nos pusiésemos a pensar en ellas seriamente, primero en las
consecuencias inmediatas, después, las probables, más tarde
las posibles, luego las imaginables, no llegaríamos siquiera a
movernos de donde el primer pensamiento nos hubiera hecho
detenernos.

José Saramago, Ensayo sobre la ceguera.
Traducció, Basilio Losada.
Editorial Santillana, 2013.

Marc Vicens, 2014.