dimarts, 28 de juliol de 2015

Desconfiança

Los filósofos, los teólogos y los místicos que en la Edad Media se ocuparon
de la belleza no tenían muchos motivos para ocuparse de la belleza femenina,
ya que eran todos hombres de iglesia y el moralismo medieval invitaba a
desconfiar de los placeres de la carne.


Umberto Eco, Historia de la belleza.
Traducció de Maria Pons Irazazábal.
Editorial Lumen.

Marc Vicens, 2015.