dimecres, 14 d’octubre de 2015

Escriure

Puestos a contar, si se pudiera ir a beber un bock por ahí
y que la máquina siguiera sola (porque escribo a máquina),
sería la perfección. (...)
Pero de tonto sólo tengo la suerte, y sé que si me voy,
esta Rémington se quedará petrificada sobre la mesa con 
ese aire de doblemente quietas que tienen las cosas movibles 
cuando no se mueven. Entonces tengo que escribir.

Julio Cortázar, Las babas del diablo.
Pasajes, 3.
Alianza Editorial, 1985.

Marc Vicens, 2015.