dimarts, 13 de setembre de 2011

GH (2)

Y Julia se extendió sobre este asunto. Ella lo refería
todo a su propia sexualdidad. A diferencia de Winston,
entendía perfectamente lo que el Partido se proponía con
su puritanismo sexual. Lo más importante era que la represión
sexual conducía a la histeria, lo cual era deseable ya que se
podía transformar en una fiebre guerrera y en adoración del
líder. Ella lo explicaba así: "Cuando haces el amor gastas
energías y después te sientes feliz y no te importa nada. No
pueden soportarlo que te sientas así. Quieren que estés a
punto de estallar de energía todo el tiempo. Todas estas marchas
arriba y abajo vitoreando y agitando banderas no es más que
sexo agriado. Si eres feliz dentro de ti mismo, ¿porqué te ibas
a excitar por el Gran Hermano y el Plan Trienal y los Dos
Minutos de Odio y todo el resto de su porquería?".


George Orwell, 1984.
Ediciones Destino, 2003.

Marc Vicens, 2011